Fiel a mi COSMO leo que en una reciente encuesta realizada por la web de mercadotecnia alvarols.com ha revelado lo que los hombres esperan de las mujeres: resulta que ellos buscan chicas guapas, femeninas, pulcras, inteligentes, comprensivas, desinteresadas, seguras de sí mismas, independientes, trabajadoras y que acepten tener muchas relaciones sexuales con el varón.
Y un cuerno. Una muestra más de que los hombres sobretodo mienten. Mienten porque tienen miedo.
Incluso las relaciones sexuales les dan miedo, cuando tienen una mujer guapa, femenina, pulcra, inteligente, comprensiva, desinteresada, sexy y sensual que está tan segura de si misma y le gusta el sexo tanto o más que a ellos. Entonces amigas, tenemos a un hombre acojonado.
Me deleitaba de un delicioso menú con mi hermano, en pleno centro de Barcelona. Una fabulosa terraza de hotel nos regalaba las vistas a Santa Caterina, mientras comiamos un risotto perfumado de setas. Sonó el móvil, molesto, inoportuno … Era mi amiga Jess, tenía un ataque de rabia y me rogaba que la fuera a buscar al apartamento de la playa.
Nos enfrentábamos a la crisis de los 6 meses. Hacía 8 meses había conocido a Berto, el flechazo fue instantáneo; pero los primeros meses de pasión y un verano excesivamente largo habían hecho mella.
Sin más, Berto se largaba a un Monasterio a reflexionar… Y mientras él se chupaba mil kilómetros para sus reflexiones, aprovechamos para pasar uno de los mejor fines de semana entre amigas.
Porque los hombres son cobardes. Las amigas SIEMPRE están.
Emma, Jess y yo nos instalamos en el apartamento de la playa de Berto. Preparamos una deliciosa cena, una buena botella de cava y empezamos la terapia de la reconciliación.
Compartimos cama.