martes, 16 de septiembre de 2014

AMIGAS PARA SIEMPRE CAP.4


Sitges es una pequeña ciudad de la costa. Maravillosa, cálida, pulcra, blanca. Te sientes acogida por ella enseguida. Jess había reservado en una estupenda terraza al lado del mar. Hacia una noche de verano de ensueño, éramos la única mesa dónde había tres mujeres solas. Llamábamos la atención y Ann puso el radar ... A la derecha una mesa de desparejados no nos quitaba ojo. Detrás una mesa de parejas clásicamente distribuida mujeres en una punta, todos los hombres situados más cerca de nuestra mesa. Empieza el espectáculo ...

 

Jamás vayas de compras por obligación, me refiero a comprarte ropa, lencería, cremas ... Debe ser siempre un momento de placer. No te agobies por el presupuesto, siempre encontraras algo que se adapte al tuyo si tu estás a gusto con tu cuerpo y dispuesta a arriesgar. Si no tienes mucha práctica, seguro que tienes una amiga como Jess, con un olfato especial para ver aquello que es lo más iIN y que te quedará divinamente.../... pero esto te lo contaré otro día.

 

Hacía tres días que había decidió darme un homenaje, renuncié a mis dos horitas de gimnasio y me fúi de compras, eran los dos últimos días de rebajas.

 

De repente encontré un vestido imposible, revuelto entre las últimas camisetas dela temporada. Era de la colección crucero (esas colecciones que hacen entre temporadas y con las que siempre caes ... son mucho más apetecibles que cualquier prenda que estas harta de ver).

 

Me fui directa al probador, era un vestido pensado para que una niña de dieciséis pareciera una ramera, yo a mis cuarenta me hacia extremadamente sexy pero tu cuerpo no es el mismo a cuarenta que a dieciséis. Siempre te sientes mejor con tu cuerpo de cuarenta, obvio te quieres el doble. No podía ni respirar.